Memoria olfativa
Spa
¿Qué puede haber mejor para relajarse que un lugar con más de 2000 años de historia?
Un baño caliente, un tepidarium, un ritual que existe desde la antigua Roma.
Mujeres y hombres envueltos en sencillas batas se relajaban en salas saturadas de vapor, sumergidos en las cálidas aguas termales y tumbados en asientos de mármol mientras bebían buen vino: éste era el bienestar de antaño.
Hoy, siglos después, hacemos lo mismo, salvo que, tras el baño, nos tumbamos en una tumbona cubierta con una toalla y en lugar de vino bebemos un spritz.
Así empezó mi día de spa. El agua termal caliente desprende un vapor con un olor seco, salado, a veces sulfuroso, difícil de explicar. Tiene el poder de bajar la tensión arterial, una combinación perfecta para conciliar el sueño.
Después de varios baños me sentía casi agotada, me parecía que todo el mundo se movía lentamente y los vapores del agua creaban un ambiente surrealista. Tumbada en la tumbona, oí música procedente de una habitación cercana, intrigada me puse el albornoz y fui a ver.
Había un grupo ensayando una canción de los 80, Roman Holiday. La chica que cantaba tenía una voz preciosa, o mejor dicho, era preciosa.
Ojos azules, pelo castaño recortado, pintalabios rojo y un vestido negro que resaltaba su forma perfecta. Se dio cuenta de que la miraba fijamente e insinuó una sonrisa. No podía apartar la mirada, estaba como hipnotizado.
Me acerqué un poco avergonzado, ella me miró y me preguntó: »¿Te ha gustado?»
Me quedé sin palabras, le dije lo primero que se me ocurrió: »Me encantaría bailar contigo» Tenía un aroma dulce y floral que nunca olvidaré…
Me miró divertida, luego me susurró al oído: «Quizá en otra ocasión» Me dio un besito en la mejilla y se fue.
Caminaba de vuelta a mi catre cuando oí una voz: «¡Señor, señor, despierte! Lo siento pero estamos cerrando!»
Sólo estaba soñando… pero el recuerdo de aquella chica me hacía sentir bien, era como si aún pudiera oler su perfume, mezclado con los vapores del agua termal…
Me dirigí hacia los vestuarios, me miré en el espejo y me di cuenta de que tenía algo en la mejilla, me acerqué y vi una mancha de pintalabios, un pintalabios rojo…
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